18 de agosto de 2018

Culpa

La culpa es lo que sientes cuando has hecho algo malo a alguien y eres consciente. La culpa está para motivarte a reparar el daño que has causado en una relación importante. Está estrechamente relacionada con el sentimiento de vergüenza, pero no necesariamente con la sensación de quién eres.

Contrariamente a la vergüenza, la culpa no te hace querer esconderte o desaparecer, sino acercarte al otro para reparar, lamentar, disculparte o ayudar al otro. En la culpa se trata más bien de preservar o restaurar la relación con el otro. Si vas a disculparte con alguien a quien has lastimado, es importante que realmente muestres remordimiento genuino, sin tomar demasiadas reservas o dar racionalizaciones. Esto hace más probable que el otro pueda perdonarte.  Si quieres leer más sobre cómo puedes pedir perdón de una manera apropiada, haz clic aquí.

La culpa es muy frecuentemente una  emoción secundaria.  Muchas personas se sienten culpables por sus reacciones emocionales. Una secuencia muy común es sentirse culpable después de haber estado enfadado con alguien. Puedes sentir culpa secundaria simplemente por sentirte enfadado con alguien, incluso sin haber hecho hacer nada malo. También puedes sentir una culpa secundaria excesiva si tienes miedo de que alguien importante para ti te abandone.

Los sentimientos excesivos de culpa pueden ser problemáticos y hacer que te dejes de lado a ti mismo y a tus necesidades incluso cuando no deberías. Esto sucede típicamente si te han dicho de diferentes maneras que los sentimientos y las necesidades de los demás son más importantes que las tuyas propias. Un antídoto importante para la culpabilidad problemática es usar el enfado asertivo para defender lo que es importante para ti. Esto es lo que llamamos  cambiar las emociones con emoción.